Nadie sabe quién le puso el nombre a Palma Soriano. Hace siglos la gente empezó a llamarle así al asentamiento donde Santiago Soriano, descendiente español, levantó su casa al lado de una palma, junto al camino real y a orillas del río Cauto. Esta posición geográfica le permitió al criollo instalar allí un mesón, para brindar alojamiento a los viajeros y descanso a los caballos. La palma real se tornó punto de referencia. Algunas historias explican su relevancia debido a su carácter religioso. Dicen que en ella estaba grabada una cruz roja, frente a la cual se reunían los primeros habitantes de la zona. Otros aseveran que gracias a la alusión constante del mesón de Santiago se quedó el nombre de la actual ciudad y municipio: “Nos vemos en la palma de Soriano”, “descansaremos en la palma de Soriano”, “cambiaremos los caballos en la palma de Soriano”. Palma Soriano, la ciudad, está al sureste de Cuba, y es la segunda urbe en importancia de su provincia, detrás de Santiago de Cuba. Ubicada a orillas del río Cauto, el más largo del país, fue fundada en el año 1775, mediante la donación realizada a la Iglesia católica por la señora De los Llamos y Rizo, quien ofreció para su fundación los terrenos de la hacienda Cauto Garzón, en cuyos predios creció el asentamiento del que surgió la actual Palma Soriano. En 1899 se hizo oficial el nombre de la ciudad, declarada como capital municipal por el Arzobispo de Santiago de Cuba, a petición de los habitantes de aquel terruño. El desarrollo de “Palma” se incrementó con la llegada de poderosos hacendados a mediados de 1800, como el Marqués de la Candelaria de Yarayabo. El cultivo de la caña y del café, los centrales azucareros y los comercios proporcionaron a la ciudad la prosperidad suficiente como para construir acueductos, calles y darle al lugar un aire ecléctico y confortable. A inicios del siglo XX el municipio continuaba en ascenso. Muchos de sus hijos se integraron a la Revolución encabezada por Fidel Castro, como muestra del apego a la tradición de lucha que desde las guerras por la independencia existió en la zona. De hecho, es en Palma Soriano que Fidel anunció el triunfo revolucionario de 1959, y fue esta ciudad la primera capital de la Revolución cubana. El Parque José Martí, ubicado en el centro urbano, es un lugar distinguido por la historia, pues allí reposaron los restos del Apóstol cubano, camino a Santiago. En los alrededores del parque están establecimientos importantes como la Asociación Nacional de Orquestas Charangas Rafael Lain, el Teatro Liberación, la Iglesia Católica Nuestra Señora del Rosario, fundada en 1813, y el Palacio de Gobierno. De “Palma” se reconoce su carnaval, uno de los más coloridos de Cuba; hijos ilustres para Cuba como la campeona olímpica de atletismo Ana Fidelia Quirot, y los peloteros Orestes Kindelán y Antonio Pacheco; su industrialización descollante con respecto a las capitales municipales del país; su rica flora que incluye especies en peligro de extinción como el guayacán, el júcaro y el caguairán; y su alta sensibilidad sísmica. Una ciudad con espacios históricos y paisajes característicos de la zona oriental de la Isla, Palma Soriano es un sitio para no perderse por quien desee conocer Cuba.